ESTUDIO DE LA PISADA EN SEVILLA
Las deformidades del pie como los juanetes, o dedos en garra, en la mayoría de los casos se deben a una mala biomecánica, por lo que es importante el uso de PLANTILLAS ORTOPÉDICAS para evitar la progresión de estas deformidades.
¿Qué podemos tratar los podólogos con las plantillas personalizadas?
Pie plano, pie cavo, dolor en los talones, como fascitis plantar o espolón calcáneo, dolores en la zona de los dedos o metatarsos, molestias al caminar…
Además de evitar que avancen las deformidades del pie, vamos a mejorar el dolor de rodillas y lumbar que se deben a una mala pisada.

1. Evaluación clínica en camilla
Se realiza una exploración clínica exhaustiva. Se lleva a cabo una valoración de los rangos articulares de los pies, tobillos, rodillas y caderas. Además, se revisa posibles deformidades en los pies (como juanetes o dedos en garra) que podrían afectar la función del pie.
2. Evaluación estática y dinámica
- Evaluación estática: Se observa la alineación del cuerpo y de los pies, analizando cómo se distribuye el peso sobre ellos. Se busca detectar anomalías como el pie plano, el pie cavo o la pronación excesiva (cuando el pie se voltea hacia adentro). Además, se observa la postura general, ya que cualquier alteración en los pies puede afectar la columna vertebral y las articulaciones superiores.
- Evaluación dinámica: Se analiza la marcha del paciente. Para ello, el podólogo observa cómo el paciente camina o corre, tanto a baja como a alta velocidad. Esta evaluación permite identificar patrones anormales en la forma de pisar, como un desequilibrio en la distribución de peso o movimientos ineficaces que podrían ser la causa de molestias o lesiones.
3. Análisis en la plataforma de presiones
El paciente camina sobre una plataforma de presiones, un dispositivo que mide y registra la distribución del peso corporal a lo largo de la pisada. Gracias a sensores que detectan la presión en distintas zonas del pie, se obtiene un análisis detallado sobre qué áreas del pie soportan más presión y si hay zonas de sobrecarga o contacto insuficiente. Esto es clave para detectar desequilibrios los cuales pueden generar dolor o lesiones a largo plazo.
4. Toma de la huella
Por último, se toma la huella del pie para diseñar una plantilla ortopédica personalizada, permititiendo crear plantillas que se ajustan perfectamente a la anatomía y la pisada de cada paciente. Las plantillas son diseñadas para corregir los posibles problemas detectados durante el análisis (como la pronación excesiva) y proporcionar un soporte adecuado, distribuyendo el peso de manera equilibrada y reduciendo la presión en las áreas problemáticas.


El estudio de la pisada es un proceso completo y detallado que incluye la evaluación clínica, el análisis estático y dinámico, la medición de presiones y la toma de huella para crear plantillas ortopédicas a medida. Con este enfoque, el podólogo puede ofrecer un tratamiento individualizado que mejora la función del pie, alivia el dolor y previene futuras lesiones.