¿Qué es el pie diabético?
El pie diabético es un conjunto de alteraciones en el pie causadas por la diabetes mellitus, que afecta a la circulación sanguínea y a la sensibilidad nerviosa. Aumenta el riesgo de heridas, infecciones y úlceras que, sin control podológico, pueden derivar en complicaciones graves. Requiere revisiones preventivas cada 3-6 meses.

¿Por qué es importante el cuidado del pie diabético?
La diabetes puede afectar la circulación y la sensibilidad en los pies, incrementando el riesgo de lesiones, infecciones y úlceras. Una pequeña herida que en otra persona pasa desapercibida, en un paciente diabético puede convertirse en un problema grave si no se trata a tiempo.
Por ello, los pacientes diabéticos deben someterse a revisiones podológicas periódicas como parte de su control médico. En Clínica Salud en Pie recomendamos revisiones cada 3–6 meses según el nivel de riesgo de cada paciente.
¿Qué incluye la revisión del pie diabético?
- Exploración vascular y neurológica básica
- Revisión y tratamiento de durezas, callos y heridas
- Corte y cuidado especializado de uñas
- Detección precoz de úlceras o lesiones
- Pautas de higiene y calzado adecuado
Estratificación del riesgo: ¿con qué frecuencia debo venir?
No todos los pacientes diabéticos tienen el mismo nivel de riesgo. En la Clínica Salud en Pie aplicamos la clasificación de riesgo de pie diabético establecida por las guías IWGDF (International Working Group on the Diabetic Foot) para personalizar la frecuencia de las revisiones:
- Riesgo 0 (sin neuropatía ni vasculopatía): revisión anual.
- Riesgo 1 (neuropatía periférica): revisión cada 6 meses.
- Riesgo 2 (neuropatía + deformidad o enfermedad arterial periférica): revisión cada 3–4 meses.
- Riesgo 3 (úlcera o amputación previa): revisión cada 1–3 meses.
Esta clasificación permite priorizar los pacientes con mayor riesgo y garantizar un seguimiento adecuado en cada caso.
Calzado terapéutico para el pie diabético
El calzado inadecuado es una de las principales causas de úlceras en el pie diabético. En la clínica asesoramos sobre las características que debe reunir el calzado según la norma ISO 20347 para calzado de protección terapéutica:
- Puntera amplia que no comprima los dedos.
- Material interno sin costuras que provoquen rozaduras.
- Plantilla extraíble para acomodar plantillas ortopédicas personalizadas si se requieren.
- Suela con amortiguación suficiente y ligera rigidez para redistribuir presiones.
Orientamos al paciente hacia modelos concretos adaptados a su morfología plantar y le explicamos cómo revisar el calzado diariamente antes de ponérselo.
Publicación científica
Irene García Ventura figura como colaboradora en el estudio “Prevention of Peripheral Distal Polyneuropathy in Patients with Diabetes: A Systematic Review”, publicado en la revista científica indexada en PubMed Central (PMC) del National Institutes of Health.