¿Con qué frecuencia debo hacerme una quiropodia?
La frecuencia recomendada depende de la velocidad de crecimiento de las uñas y de la tendencia a formar durezas o callos de cada paciente. Como orientación general:
- Cada 6–8 semanas: pacientes con tendencia alta a durezas, uñas de crecimiento rápido o con pie diabético.
- Cada 3 meses: frecuencia estándar para la mayoría de pacientes adultos sin patología activa.
- Cada 4–6 meses: para personas con pies en buen estado que buscan mantenimiento preventivo.
En la primera visita, Irene evalúa el estado de tus pies y te indica la pauta de revisiones más adecuada para ti.
Condiciones que trata la quiropodia
La quiropodia abarca un amplio espectro de alteraciones cutáneas y ungueales del pie. En Clínica Salud en Pie tratamos:
- Hiperqueratosis plantar (durezas): zonas de piel engrosada por presión repetida en talón, metatarso y zonas de apoyo.
- Helomas (callos) duros y blandos: nucleados o difusos, interdigitales o en dorso de dedos, en los laterales y bajo las uñas.
- Onicomicosis (hongos en uñas): infección fúngica que provoca engrosamiento, cambio de color y fragilidad ungueal.
- Onicogrifosis: uñas muy engrosadas y curvadas, frecuentes en personas mayores.
- Uñas encarnadas (onicocriptosis) leve–moderada: primer abordaje conservador antes de plantear cirugía.
- Fisuras en talón: grietas en la piel del talón por sequedad o presión excesiva.

